Cómics que merecen la pena

Pilula urdinak

Umorezko ukitu freskoak eta bere buruarekiko batere konplazentziarik agertzen ez duen zintzotasuna baliatzen ditu Frederik Peetersek kontakizun honetan; itxura xume batez eta buruargitasun erabatekoaz, gai unibertsalak jorratzen ditu: maitasuna, heriotza... Komikia sortu eta hamahiru urtera, zortzi orrialde berri gehitu ditu Peetersek, Pilula urdinak-eko protagonistak gaur egun non diren azaltzeko, eta bi orriko post scriptum bat ere badu edizio berritu honek, paperean inoiz argitaratu gabea.
Astiberri "Pilula urdinak" .

Peeters, no un recién llegado pero joven como autor, utiliza el género autobiográfico con una ética privada, como todas; valiente, dispuesto a compartir, a desnudarse, para que todos, de alguna manera, podamos reconocernos. Comparte un retazo de su vida, uno de ésos que en otras manos acaba en folletín degradado, explotando sentimientos básicos; Peeters no cede a la moralina, no quiere dar ejemplo, sólo busca preguntas y respuestas, y vive. En esencia, Píldoras azules es la historia de amor entre un joven dibujante de tebeos y una mujer afectada por el virus de inmunodeficiencia adquirida, como su hijo de tres años. Peeters relata cómo vive en ello y con ello, su relación con la mujer, con el niño, con un médico que comparte su sentido de la humanidad con las máximas de Hipócrates. Nos explica su historia desde dentro, desde la intimidad de su conciencia; dibuja lo que siente, no lo que ve. Y no se lo pone fácil: los saltos temporales, las imágenes surrealistas, la narración sincopada, todo compone un puzzle que encaja. Encaja porque para Peeters es tan importante el qué se cuenta como el cómo se cuenta. Su pincel es a veces suave, a veces incómodo; su grafismo expresionista se torna impresionista cuando la historia lo requiere. Sus personajes son tan quebradizos como su vida interior. A Peeters nunca le ha interesado el lucimiento, sino el servicio a la historia, y en Píldoras azules lleva esa máxima a un extremo, un extremo que permite al lector no "entrar" en la historia sino "estar" en la historia.
Antoni Guiral "Píldoras azules (Tebeosfera)"
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